Instalaciones Domiciliares e industriales
Si estás pensando en instalar un tanque de gas estacionario en tu hogar o negocio, has llegado al sitio correcto.
Una de las primeras cosas que debes saber es que este proceso debe realizarlo únicamente personal especializado; sin embargo, nunca estará de más conocer qué se necesita pues te ayudará a verificar el trabajo realizado. Antes de entrar en detalles, te platicamos las ventajas que adquieres con un tanque estacionario en hogar o negocio.
Ventajas de un tanque de gas estacionario
Aunque es más común ver tanques estacionarios en industrias, hay 3 grandes razones para considerarlo en tu hogar.
SEGURIDAD. Lejos del mito que dicta que un tanque de gas estacionario puede “explotar”, te brindará seguridad; evitar una fuga de gas dentro de casa que pudiera poner en peligro a tu familia.
A tomar en cuenta en la instalación para estacionarios
Es importante que el tanque a instalar cumpla con las normas de seguridad necesarias para preservar la seguridad como ventaja.
En hogar las capacidades más comunes suelen ser 100 LT, 300 LT y 500 LT; además, existen tanques de 1,600 LT y hasta 5,000 LT. Dependerá de tus necesidades la elección final. ¿Qué más requerirás?
VÁLVULA DE SEGURIDAD. Evita excesos de presión al interior del tanque; estos pueden darse por sobrellenado o sobrecalentamiento del mismo.
LLAVE DE PASO. Interrumpe el paso de gas al interior de tu hogar o negocio.
REGULADORES DE PRESIÓN. Estos regularán la presión del gas LP al pasar a otros equipos como calentadores, estufas, entre otros.
MEDIDOR. Nos indicará el nivel de gas dentro de nuestro tanque para saber en qué momento programar nuestro próximo servicio.
TUBERÍAS. Las tuberías recomendadas para instalaciones de gas son las fabricadas de cobre.
Es de destacar que la instalación de un tanque estacionario debe hacerse en un lugar ventilado, libre de obstáculos; asimismo, evita usar mangueras de plástico o dejar el tanque con rayos directos del sol.
Otras recomendaciones hechas por nuestros especialistas son que: las tuberías no deben ir empotradas ya que en caso de fuga no podría accederse a ellas con facilidad; si la tubería pasa por muros, debe colocarse dentro de una vaina de acero ventilada, en tramos no mayor a dos metros. Las vainas pasamuros evitan compresión excesiva y absorben movimiento del inmueble.